En el límite de los Andes y la Amazonía peruana donde las montañas son cubiertas de árboles y vegetación, yace en las cumbres una ciudadela inca de gran potencial turístico. Conocida como la ‘hermana sagrada’ de Machupicchu, Choquequirao es una magnífica urbe de piedra que permaneció oculta durante casi cuatro siglos y que actualmente se ha convertido en un importante destino para los amantes de la aventura y la historia.

Ubicada en la región del Cusco, en la cuenca del río Apurímac, este lugar fue un centro de resistencia o lugar de refugio para los últimos incas durante el fin de la Conquista. Llegar hasta allí implica una caminata de 2 a 3 días que, si bien demanda una alta condición física, una vez en la cima el esfuerzo se ve recompensado.

El último refugio

Existen teorías de que Choquequirao fue, al igual que Machupicchu, un lugar de residencia para la nobleza inca. Sin embargo, la tesis más difundida es que sirvió, junto con otros sitios del valle de Vilcabamba, como bastión de resistencia. Según arqueólogos como el peruano Luis Guillermo Lumbreras, allí, los últimos rebeldes del Tahuantinsuyo, liderados por Manco Inca, hijo de Huáscar, fundaron el Estado de Vilcabamba y se sublevaron contra los españoles entre 1536 y 1572.

El recinto permaneció en silencio hasta que, en 1909, el explorador estadounidense Hiram Bingham, acompañado por pobladores de Apurímac, llegó hasta el complejo y llamó la atención sobre su importancia. Pero fue recién en la década de 1960 que se iniciaron los primeros trabajos de limpieza, esto debido a que una gran vegetación cubría parte de la montaña donde se ubica.

La ‘hermana sagrada’ de Machupicchu 

A 3000 metros de altura todo gira en torno a su plaza principal en la zona baja o Hurin. A un lado están las kallankas o recintos donde se llevaron a cabo las reuniones de la élite. También se puede pasear por las áreas destinadas a la vivienda del gobernador. Unas de las obras que más destaca es el Muro triunfal, denominado así por la belleza y dimensiones de sus puertas trapezoidales, muy características de la arquitectura inca.

En la parte más alta o Hanan se puede observar el imponente Ushnu, una plataforma circular destinada a las ceremonias y desde donde se tiene una impresionante vista de toda la ciudadela. En total, son 9 los sectores que componen todo el complejo entre plazas, edificios, casas, almacenes, templos y andenes.

Debido a su estratégica ubicación, Choquequirao es un ejemplo de la ambición y vanidad de los incas de dominar el mundo desde las alturas; el río Apurímac a sus pies y la imponente cadena montañosa a su alrededor lo demuestran.

Debido a su estratégica ubicación, Choquequirao es un ejemplo de la ambición y vanidad de los incas de dominar el mundo desde las alturas.

Una ruta inolvidable 

La caminata a Choquequirao tiene una duración aproximadamente de 4 días (2 de ida y 2 de regreso) cuya dificultad se debe básicamente a su elevada ubicación (3050 m s. n. m.) y empinada geografía. Para llegar desde la ciudad del Cusco debes trasladarte primero en auto por cerca de 4 horas hasta el pueblo de Cachora en la región Apurímac. Se trata de un lugar sencillo que tiene una vista privilegiada de la Cordillera de Vilcabamba y en donde encontrarás hospedajes, bodegas, servicios de arriero y alquiler de carpas.

El punto de partida de la ruta se encuentra a 10 minutos del pueblo en medio de las montañas. Luego, se continúa por un descenso hasta el Cañón del Apurímac hasta aproximarte al cauce del río que lleva el mismo nombre. Muy cerca encontrarás la zona de campamento Playa Rosalina que ofrece todo tipo de servicios básicos y en donde podrás pasar la noche.

Al día siguiente, solo te quedará completar el camino cuyo pronunciado ascenso supone una importante preparación física a fin de no sufrir algún inconveniente. El caserío de Marampata es la puerta de entrada a Choquequirao. Allí podrás descansar, refrescarte y comer algo antes de ingresar a la ciudadela ubicada a 10 minutos, ¡los vecinos de este pequeño pueblo te atenderán gustosamente!

Recuerda que el costo para acceder al complejo es de 55 soles adultos y 35 estudiantes. Finalmente, solo te quedará disfrutar y admirar cada rincón de este majestuoso lugar y rendirte ante su grandiosidad.